8 de September del 2017

Rafting con niños

¡De esta temporada, no pasa! Has decidido que vas a llevar a tus hijos a hacer rafting.

Pero claro, tus hijos tienen 7 y 11 años, y no sabes si podrán subirse a la barca o tendrán que quedarse en tierra...

Seguramente te has preguntado cuál es la edad mínima para poder hacer rafting, ¿verdad?

 

Edad mínima

Ya comentamos en el anterior post que el tramo habitual de rafting es el que va de Llavorsí a Rialp.

Pues bien: dicho tramo puede realizarse a partir de los 10 años en verano y de los 12 en primavera.

Ojo: estamos hablando de niños que saben nadar perfectamente. Aunque nosotros facilitamos chalecos salvavidas, estos por sí solos no garantizan un cien por cien de flotabilidad en caso de caída al río…

Un pequeño inciso sobre este tema. Para el rafting no hace falta contar con una gran técnica de natación, pero sí hay que saber desenvolverse dentro del agua. La pregunta es: ¿Si la persona en cuestión se encontrase rodeada de agua, sin flotador y no hiciera pie, sería capaz de mantenerse a flote? ¿O se hundiría? El mismo criterio se aplica con las personas con discapacidad. De todos modos, cada persona es un mundo. En caso de duda, recomendamos consultar en nuestra base de actividades. En última instancia son los monitores los que deciden, in situ, si alguien puede bajar o no.

 

rafting con niños

 

Tramo infantil

Hemos hablado de los mayores de 10 años. Pero, ¿y en el caso de los menores?

Para niños de ocho y nueve años, lo que tenemos es el llamado tramo infantil (Llavorsí-La Moleta), que no es otra cosa que los cinco primeros kilómetros del tramo Llavorsí-Rialp.

Cabe decir que dicho recorrido resulta bastante corto (la actividad dura una hora en total), así que, para que a los adultos no les sepa a poco, lo que hacemos es lo siguiente: bajamos todos en la misma barca, pero al llegar a los rápidos fuertes, sacamos a los más pequeños de la embarcación.

Durante un rato, esos niños van por carretera acompañados por los monitores que se encargan del seguimiento del descenso y, una vez superado ese tramo más complicado del río, volvemos a meterlos en la barca para acabar todos juntos (mayores y pequeños) en Rialp.

En verano, como hay menos caudal que en primavera, hay niños de siete años que también realizan dicha ruta.

Y es que la edad es un factor importante, pero no el único, para poder practicar rafting. Los guías son los que tienen la última palabra, los que deciden si un niño o niña puede bajar o no, según la altura y complexión de los mismos, según el estado del río, etc.

A lo mejor tus hijos son pequeños pero lanzados y, una vez en la barca, el monitor considera que pueden recorrer el tramo entero.

Asimismo una familia puede decidir que todos sus miembros van a hacer el tramo corto porque no quieren dejar “solos” a los más pequeños. No hay ningún problema: cuando hemos recorrido esos cinco primeros kilómetros del tramo Llavorsí-Rialp, en vez de seguir hasta Rialp, regresamos a Llavorsí.

La mayoría de nuestros clientes, sin embargo, se apuntan al tramo entero. Y si un niño o niña han tenido que bajarse de la barca (porque les daba miedo o porque el guía así lo ha creído necesario), una vez finalizada la actividad les devolvemos la diferencia de precio.

 

Ya ves que las opciones para practicar rafting en familia son muchas y que no hay una única solución para todos.

En cualquier caso, ¡te animamos a venir con tus hijos! ¡Seguro que les encanta!