20 de November del 2017

Camino de Tírvia

Hoy iniciamos una serie de posts sobre rutas a pie por el Pallars Sobirà. Con un denominador común: todas tienen, como punto de partida, el pueblo de Llavorsí.

El primer itinerario que os ofrecemos es muy sencillo. Se trata del camino de Tírvia, que antaño se utilizaba para transportar mercancías.

El pueblo de Tírvia está situado arriba en la montaña, a 991 metros de altitud, justo en la  intersección de tres valles: el valle de Cardós, Vall Ferrera y la Coma de Burg. De ahí el nombre, “tres vías”.

Tírvia es una magnífica atalaya. Pero no os asustéis, porque hay poco desnivel (unos 200 metros) y la distancia es corta: aproximadamente cuatro kilómetros.  En poco más de una hora, llegaremos a nuestro destino.

El itinerario es el siguiente. Salimos del camping municipal de Llavorsí, el Camping Riberies, situado al lado de la playa donde se colocan piragüistas y empresas de rafting. Allí los vehículos pueden aparcar sin problemas.

Dejamos el coche al lado del Camping Riberies.

A continuación cogemos el caminito contiguo al camping y que va paralelo al río, el Noguera de Cardós.

El camino discurre paralelo al Noguera de Cardós, afluente del Noguera Pallaresa.

No abandonamos la pista. Al cabo de media hora nos encontraremos con una pasarela de madera que salva un riachuelo, y cinco minutos después, con una bifurcación.

El camino viejo de Tírvia es un camino de herradura: se utilizaba para desplazarse mediante caballos.

Una vez en la bifurcación, debemos coger la vía de la derecha, es decir, tenemos que abandonar la pista e ir por el sendero, que ya no dejaremos en ningún momento.

Al cabo de un cuarto de hora, más o menos, comenzaremos a ver Tírvia a lo lejos. Nota: hay que seguir el camino de la izquierda (indicado por una señal amarilla).

Nos dirigimos a Tírvia. Las casas del pueblo empiezan a verse en el horizonte.

Al cabo de unos veinte minutos de subida, pasaremos por delante de las primeras casas.

Os invitamos a descubrir los restos de la antigua vila closa medieval. Una vila closa (de clos/a: cerrado/a) es un tipo de asentamiento en el que las propias casas, colocadas una al lado de la otra de forma compacta, hacían de muralla defensiva.

Después de dejar atrás esos primeros edificios, enseguida nos plantaremos en la plaza mayor. ¡Hecho! Momento de beber de la fuente y dar una vuelta si lo deseamos.

Los abuelos, tomando el sol en la plaza.

Fijaos que Tírvia cuenta con una arquitectura peculiar. Muchos edificios no se ajustan a las construcciones típicas del Pallars. Y es que Tírvia fue arrasada durante la Guerra Civil. Los bombardeos llevados a cabo en 1938 por el bando franquista provocaron un incendio que destruyó el noventa por ciento del patrimonio. Posteriormente el pueblo fue “adoptado” y reconstruido por el régimen, cosa que explica la disparidad de estilos.

El régimen franquista “adoptó” el pueblo de Tírvia. Foto: Mariasanchezmadrona.

¡Y hasta aquí la ruta de hoy! Para regresar a Llavorsí, hay que ir por donde se ha venido, ya que el itinerario no es circular, sino lineal. Y muy ágil: en una horita volveremos a estar delante del camping.

Una caminata fácil, apta para todos los públicos, que esperemos os haya gustado. En este enlace: https://es.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=21102018, podéis consultar el track.